Capítulo 6 - Boulogne-sur-mer


Tancat


El vuelo sale con demora, por lo que Pere llega tarde a Barcelona. No había avisado a nadie, lo haría en la mañana cuando pudiera acomodar un poco las piezas. En la puerta de su casa se cruza con la vecina de abajo justo cuando ella sale apurada para una fiesta o algo por el estilo. Ni se detiene a preguntar por Alicia, solo le sostiene la puerta y se va entre risas.
Parado frente a su puerta, por más que revisa cuatro veces todos sus bolsillos y la valija, no encuentra la llave. Toma el teléfono y le escribe: “Parece que sigo con el karma de las puertas cerradas. ¿Me he dejado allí mis llaves?”.
Alicia no puede evitar sonreír. Estaban sobre su mesa de noche, ya las había visto, se alegra de que las necesite esa misma noche. Blanca no había ido a recogerlo. Responde: “Están aquí. La vecina de abajo tiene copia. Nuestra puerta no tiene placas conmemorativas. Tal vez algún día”.
No es necesario decirle que tiene que usar otro plan. Busca responder con algún ícono gracioso de wasap, que no encuentra, así que le envía un “Buenas noches” al que le borra el “soy un imbécil” hasta estar totalmente seguro.